Para llevar a la pantalla la vida de una diva se necesita, como mínimo, contratar a alguien de similar nivel. Porque es lo menos que se merece una figura de la talla de la desaparecida Elizabeth Taylor.
Fue una reina en "Cleopatra" y en la vida real. Rodeada de lujo, dio rienda suelta a sus caprichos y a sus amores tormentosos. Dueña de los ojos más hermosos de que se tenga memoria transitó períodos de esplendor y de los otros.
Vivió un eterno romance de amor y odio con Richard Burton en cuya historia se basará el filme "Liz and Dick" de próximo rodaje.
Y Hollywood puso sus ojos en una chica caprichosa, engreída y bella para meterse en la piel de la Taylor. Desde hace bastante tiempo es un secreto a voces que la elegida es Lindsay Lohan.
A pesar de que ya se la da como la protagonista se informó, en los últimos días, que la díscola Lohan aún no firmó contrato alguno.
Todo está, según los productores; sólo faltaría un paso para que ella sea la protagonista de la película que comenzará a filmarse en el mes de mayo próximo en Canadá.
En un principio también se barajaron otros nombres como posibles protagonistas, entre ellos a Megan Fox, pero ella se sabe que manifestó en público no tener interés alguno en este filme.
Tiempo después surgió el nombre de Lindsay Lohan, pero por sus constantes problemas con la justicia de los Estados Unidos, se habría tropezado a la hora de conseguir el permiso de trabajo en Canadá. Hace unos días la actriz terminó su nuevo período de libertad condicional, pero no tardó en reincidir. Una mujer la acusó de haberla golpeada en un centro nocturno.
Lohan negó el hecho de inmediato argumentando que ese día no había salido de su casa.
Quienes producirán la obra están decididos en que sea ella la protagonista de "Liz and Dick".
Sólo se sabe algo concreto: se hará a partir del mes próximo y se la podrá ver por televisión.